—¡Agente, agente, un ladrón se llevó la radio del coche! —¿Y qué modelo era? —No lo sé, solo recuerdo que ponía «Sony». —Pues «Sony» de menos.
#palabras
374 chistes con esta etiqueta.
—¿Es usted el policía de guardia? —Sí, dígame. —Pues despierte al de sueño, que me han robado.
—Agente, ¿ha visto usted el cartel de 80? —Sí. —¿Y entonces por qué iba a 120? —¡Es que no vi el cartel donde estaban ustedes!
—Agente, ¿me multa por ir a 100? —No. Le multo por ir a 100 en una zona de 30. —Ah, y yo que pensaba que era por el color del coche.
—¿Por qué me detiene, agente? —Porque no lleva el cinturón puesto. —Es que no me combina con la camisa.
—Señor, me he fijado que circula usted en zigzag. —¿Y entonces qué quiere, que vaya en zag-zig?
Un agente para a un conductor en la autopista: —¿Por qué me detiene? —Porque iba usted a 140. —¡Imposible, si llevo solo diez minutos al volante!
Va un borracho conduciendo cuando lo para un policía: —¿Por qué me detiene, agente? —Porque circula usted en dirección prohibida. —¿Y qué pasa? ¿Es que solo hay una dirección?
Un agente le acerca el alcoholímetro a un conductor: —Sople aquí, por favor. —¡Pero si yo no bebo! —No es por el alcohol; es que hoy tengo las manos frías.
En un control de carretera el agente se acerca a un conductor y le pregunta: —Buenas tardes. ¿Ha tomado usted algo? —Nada, agente. —¿Y ese olor entonces? —Es que el coche es automático y huele a gasoil.
—Jaimito, ¿crees que la tecnología llegará a reemplazar al papel? —No lo creo: no me veo limpiándome el culo con un iPad.
—Jaimito, ¿por qué no hiciste la tarea de geometría? —Es que fuimos al parque a buscar árboles, y ninguno tenía raíz cuadrada.
—Jaimito, ¿qué haces con un chicle en la oreja? —Es que en el avión la azafata me dijo que era para la presión, y ahora no sé cómo quitármelo.
—Jaimito, ¿por qué te estás pintando la cara de azul? —Porque mi novia se ha ido de viaje, y yo quiero estar a-zu-lado.
—Jaimito, hoy te llevo a la peluquería. —¡No, mamá! Me da miedo. —¿Y eso? —Porque dicen que te echan una crema que te quita diez años, y yo solo tengo ocho.
—Jaimito, ¿por qué vienes tan temprano del colegio? —Es que fui el único que supo responder a una pregunta. —¡Qué bien, hijo! ¿Y cuál era? —¿Quién ha tirado el borrador a la cabeza de la directora?
—Mamá, ¿qué tienes en la barriga? —Un bebé que me regaló tu papá. Jaimito sale corriendo a buscar a su padre: —¡Papá, no le regales más bebés a mamá, que se los come!
—Mamá, en el cole me llaman Superman. —Jaimito, otra vez te has puesto el calzoncillo encima del pantalón.
—Papá, ¿puedo coger el coche? —No, sin mi supervisión. —Vale... ¿y dónde está ese «súper-visión» para pedírselo?
—Papá, ¿regañarías a un niño que no ha hecho nada? —Por supuesto que no, hijo. Sería injusto. —¡Menos mal! Porque no he hecho los deberes.
—Jaimito, ¿cuántas patas tiene un caballo? —Seis, profesora. —¿Cómo que seis? —Claro: dos delante, dos detrás y dos a los lados.
—Jaimito, escribe «metralleta» en la pizarra. —¿Y eso cómo se escribe, profe? —Como suena. —¡Ratatatatatata!
—Jaimito, ¿qué te pasaría si te cortaras una oreja? —Me quedaría medio sordo, profe. —¿Y si te cortaras la otra? —Me quedaría ciego. —¿Por qué ciego? —Porque se me caerían las gafas.
—Jaimito, ¿por qué crees que Cristóbal Colón es tan famoso? —Por su memoria, profe. —¿De dónde sacas eso? —Porque en su monumento dice: «A la memoria de Colón».
Mostrando 24 de 374 chistes (24 por página).