—¡Doctor, doctor, tengo un hueso afuera! —Pues hágalo pasar.
#palabras
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—Doctor, ¿cómo conservo el poco pelo que me queda? —Fácil, métalo en una cajita.
—Doctor, tengo un problema serio: estoy perdiendo la memoria. —¿Cuánto hace que le pasa? —¿Cuánto hace de qué?
—Doctor, ¿cómo fue el parto? —Todo bien. Solo tuvimos que ponerle oxígeno al bebé. —¿Pero usted está loco? ¡Yo quería ponerle Ernesto!
—Doctor, doctor, ¿qué puedo hacer para que mi hijo no se orine en la cama? —Que se duerma en el baño.
Llega una señora al médico: —Doctor, vengo a que me «osculte». —«Ráspido», señora. Métase en el «arsmario».
Va una señora al médico: —Doctor, me siento mal. —Pues siéntese bien, mujer.
—¡Mamá, mamá, las lentejas se están pegando! —Pues déjalas que se maten, hijo.
—Niño, ¿por qué no tomas leche fría? —Porque la vaca no cabe en la nevera.
¿Por qué algunos niños ponen azúcar debajo de la almohada? Para tener dulces sueños.
Va una niña con su papá y le dice: —Papá, a mi hermano le llaman Campanita. —¿Y por qué, hija? —Porque es tan galán, tan galán...
Un niño va por la calle con su abuelo. Encuentra un caramelo en el suelo y se agacha a recogerlo: —No se coge nada del suelo, niño. Más adelante el niño encuentra una moneda. Vuelve a agacharse: —No se coge nada del suelo, niño. Caminan un rato más, hasta que el abuelo tropieza y se cae. Pide ayuda al niño, que le contesta: —Abuelo, no se coge nada del suelo.
Entra un niño en una farmacia: —Quería unas gafas. —¿Para el sol? —¡No, para mí!
Una niña hace los deberes y le pregunta a su padre: —Papá, ¿cómo se escribe «campana»? —Como suena, hija. Como suena. —¿Entonces escribo «talán-talán»?
En un banco están sentados un hombre y un niño. El hombre se llama Juan, y el niño ya te lo he dicho: Esteban.
Pepito le pregunta a la maestra: —Maestra, ¿pueden castigarme por algo que no he hecho? —Por supuesto que no, Pepito. Eso sería muy injusto. —Menos mal. Es que no he hecho la tarea.
Le dice Pepito a su madre: —Mamá, se acabó el champú. —Pues usa el mío, hijo. —No puedo. —¿Por qué? —Porque pone que es para cabello seco y yo ya me lo mojé.
La maestra pregunta en clase de religión: —Pepito, ¿con qué derrotó David a Goliat? —Con una moto, profesora. —¿Con una moto? Querrás decir con una honda. —Ah, no sabía que había que decir la marca.
La noche antes del examen: —Hijo, si repruebas el examen de mañana, olvídate de que soy tu padre. Al día siguiente: —Hijo, ¿cómo te fue en el examen? —¿Y tú quién eres?
Le dice un niño a su padre: —Papá, en el colegio me llaman campana. —Tolonterías de tus compañeros.
Le dice un niño a su madre: —Mamá, en el colegio me dicen que parezco una vaca. —Muuurmuraciones de la gente, hijo, muuurmuraciones.
Le dice un niño a su madre: —Mamá, en la escuela me dicen cebolla. —Vete, que me vas a hacer llorar.
Le dice un niño a su madre: —Mamá, mamá, me picó una víbora. —¿Cobra? —No, gratis.
Le dice un niño a su madre: —Mamá, en el cole me dicen pato. —Cua-cua-cua-cualquiera se da cuenta, hijo.
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