—Jaimito, ¿por qué le has pegado a tu hermana con la silla? —Es que el sofá pesaba mucho, mamá.
#jaimito
43 chistes con esta etiqueta.
—¡Mamá, mamá, ya sé escribir! —¿Y qué has escrito, hijo? —No lo sé. Todavía no sé leer.
—Papá, ¿puedo coger el coche? —No, sin mi supervisión. —Vale... ¿y dónde está ese «súper-visión» para pedírselo?
—Papá, ¿regañarías a un niño que no ha hecho nada? —Por supuesto que no, hijo. Sería injusto. —¡Menos mal! Porque no he hecho los deberes.
—Jaimito, ¿cuántas patas tiene un caballo? —Seis, profesora. —¿Cómo que seis? —Claro: dos delante, dos detrás y dos a los lados.
—Jaimito, escribe «metralleta» en la pizarra. —¿Y eso cómo se escribe, profe? —Como suena. —¡Ratatatatatata!
—Jaimito, ¿qué te pasaría si te cortaras una oreja? —Me quedaría medio sordo, profe. —¿Y si te cortaras la otra? —Me quedaría ciego. —¿Por qué ciego? —Porque se me caerían las gafas.
—Jaimito, ¿por qué crees que Cristóbal Colón es tan famoso? —Por su memoria, profe. —¿De dónde sacas eso? —Porque en su monumento dice: «A la memoria de Colón».
—Jaimito, dime: «llovía», ¿qué tiempo es? —Uno muy malo, señorita.
Al terminar el examen, la profesora se acerca a Jaimito: —Jaimito, ¿has copiado el examen de Pedro? —No, profe. —Entonces explícame por qué donde él puso «no lo sé», tú escribiste «yo tampoco».
—Jaimito, ¿qué cinco libros te llevarías a una isla desierta? —¡¿Tengo que leer cinco libros?!
—Jaimito, si yo digo «fui rica», está en pasado. Pero si digo «soy hermosa», ¿qué es? —Exceso de imaginación, profesora.
—Jaimito, ¿para qué sirven las raíces cuadradas? —Para hacer árboles cuadrados, profe.
—Jaimito, ¿cuánto es dos por dos? —Empate. —¿Y dos por uno? —¡Oferta!
—Jaimito, dime el masculino de la palabra «oca». —Parchís, señorita.
—Jaimito, define la palabra «telepatía». —Aparato de televisión que tiene la hermana de mi mamá.
—Jaimito, ¿por qué los días son más largos en verano que en invierno? —Porque el calor expande las cosas y el frío las contrae, profe.
—Jaimito, dime una palabra que tenga muchas oes seguidas. —¡GOOOOOOOOOL!
—Jaimito, ¿qué nombre se le da al hombre que sigue trabajando aunque ya no sea necesario? —Marido, profesora.
Mostrando 19 de 43 chistes (24 por página).