EL INSACIABLE

Doctor, desde hace algún tiempo estoy nerviosísimo.

Cuénteme usted cómo transcurre su día.

Pues me levanto a las 7, le echo un polvo a mi mujer, desayuno y luego salgo a trabajar. De camino a la oficina me detengo en un café, me tomo un cortao y me tiro a la camarera en el baño. En la oficina le echo un polvo a una compañera de trabajo, y al regresar a casa vuelvo a hacer el amor con mi mujer.

Está claro que usted practica demasiado sexo y por eso se siente tan nervioso.

Uff, menos mal. Yo pensaba que era de las pajas.